Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de diciembre, 2012

Los límites y la asertividad

A veces sentís que no estás dispuesta a aceptar algo que un otro te pide, pero que a la hora de pararte asertivamente frente a esa persona, el NO no te sale y te quedás rumiando impotencias tras haber aceptado el deseo del otro en vez de haber defendido tu propio deseo?


Te ves a veces gritando un NO, agresivamente, en charla de locos que no se escuchan?

O teniendo que dar miles de justificaciones (frente al otro porque en primer lugar necesitás para sentirte con derecho, dártelas a vos misma porque no te sentís lo suficientemente merecedora de defender tu punto?

O te da culpa querer hacer algo que va en contra de los intereses del otro o de sus deseos? Hay un bello poema del Dr. Hugo Filkenstein que podría ayudarte:


Poema NO
No es No, y hay una sola manera de decirlo.

No. Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.

No se dice de una sola manera. Es corto, rápido, monocorde,

sobrio y escueto. No.

Se dice una sola vez. Con la misma entonación.

Como un disco rayado: No.