Ir al contenido principal

El otro en la sombra

El otro en la sombra

Era un punto rojo
en la mira de su arma.
Un blanco móvil…
                                          (Blanco, negro, amarillo…
                                           Qué más daba?
                                           Podría incluso
                                           haber sido un auto,
                                           una moto o un perro…)

…en la quietud de una noche,

transitando oscuras calles
con un rostro sin nombre,
con un legajo sin historia,
con su anodina existencia

de próximo N/N,
recogido en las sombras
de una noche sin fecha y
de un lugar sin memoria.

Hirió el silencio el disparo,
rasgó los velos del viento.
Certero, hizo blanco en la frente.
Certero. Terminó justo a tiempo.

Guardó el arma en su funda,
bajó caminando despacio.
Dijeron oír un silbido
mientras se alejaban sus pasos.

Claudia Gentile

Encontré esta lámina con un texto de Galeano.



Me resonaron los tres últimos punteos de su texto que dicen: 

"Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.(1)"

Y a partir de ellos, escribí este poema. Poema sobre un "otro" anónimo. Un "nadie", como él los menciona. Del otro como enemigo, como objeto que no roza la empatía. El otro que se mata en las guerras como si fuera un insecto. El "otro" no integrado. El "otro" proyectado como una cosa a exterminar. 


Lic. Claudia Beatriz Gentile

Psicóloga clínica con orientación junguiana – Grafóloga Pública - Astróloga
Temas de género - Terapia individual y de pareja - Talleres de autoconocimiento - Grupos de reflexión - Cursos de grafología 

Floresta-CABA- Rep. ARGENTINA

mail: grafosintesis@gmail.com 

Para ir al comienzo del blog pulse en el siguiente enlace: http://www.grafosintesis.blogspot.com/


(1) Texto completo de Galeano: 

Los Nadies

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. 
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. 
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: 
Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Lo más leído

Esposa o puta? Una lectura del arquetipo de Eva desde dos de sus aristas

Hace mucho empecé a vislumbrar dos arquetipos femeninos: Eva y Lilith, las dos mujeres primordiales.


Lilith, la primera mujer de Adán, hecha como su par según el Talmud, o sea, creada con el mismo barro, que se mandó a mudar del Paraíso cuando el susodicho quiso someterla sexualmente. Nuestro primer hombre quedó solito. Le pidió Dios que le pusiera nombre a los animales, le hizo enfilar parejas de bestias para que las nominara, y ahí nuestro padre primigenio se avivó de que hasta las cucarachas venían de a dos y él no, entonces le pidió a Dios que le hiciera otra compañera, pero más sumisa a él. Fue entonces cuando Dios le sacó una costillita y le hizo a Eva. Vale decir, esta dama no estaba hecha de su mismo barro,  como par. No. El centro de Eva era Adán, y ella era su satélite, su costillita. El cerebro de Eva estaba en la cabeza de Adán, y ella lo satelitaba. O sea, el deseo y la voluntad quedaron del lado de Adán y a su servicio estaba Eva.
El tema es largo en serio, acá solo pong…

Cambiar la piel: Una reflexión sobre los apegos y los arraigos.

El síntoma es insidioso. Insiste, insiste... Parece el pájaro carpintero que, como en la publicidad, te taladra el cerebro. Pero muchas veces no es tan gráfico, y no te taladra el cerebro, sino que te muerde el cuerpo de distintas maneras.

Lo hace de maldito que es? Lo querés correr y entonces es cuando más se esfuerza en permanecer ahí, silente pero hablando a gritos. Pero claro, hay que ser semiólogo y saber interpretar su idioma. Y no nacimos políglotas. Habla en un lenguaje que no se esmeraron en enseñarnos con tanto ahínco como nuestra lengua materna. Y se va aprendiendo de a poco esa semiología que permite, al menos en un primer momento, verlo como signo: una tos persistente, una idea que nos hace ruido pero no podemos terminar de entender, una enfermedad que ya se hizo crónica…de tanto insistir en que la atendamos. Y si nos quedamos atendiendo el signo, tratando de ponerle un parche a la consecuencia en vez de atacar la causa, perdemos. Seguirá insistiendo en mostrarse. Y es qu…

El Ego y sus máscaras

Nacemos indiferenciados. En una especie de maroma simbiótico entre nosotros y el medio. Indiferenciados. Lenta y paulatinamente nuestra madre va poniéndole nombres a las cosas. Incluso a nosotros. Se va armando paulatinamente (el proceso es largo, no me detengo ni en eso ni en tecnicismos), en virtud a esa separatividad necesaria y operativa, la idea de unicidad, o sea el Ego o el Yo, en oposición a eso otro externo que es el Tú y lo otro.
Entramos en la binariedad de la encarnación (lo dual naciendo a partir de esta partición Yo-Tú, bueno, malo, dios-diablo, etc, etc.) . Y empezamos a cargar a nuestro yo  cada vez con más significantes que van lo van definiendo . Soy esto, aquello y lo otro (en oposición a lo que no me define, o sea, a lo que siento que no soy). Y se va fortaleciendo sanamente nuestro Ego. Hasta acá, un proceso sano. Si somos rígidos, sonamos. No podemos llegar a entender que eso que nos define también nos limita a seguir creciendo y conoci…

Angustia Oral- Qué como cuando como?

Oralidad
Necesito comer. Comer. Comer. Y engordo. Mucho más. Y sigo comiendo, y engordo y sigo necesitando comer.
Comer: por hambre? Hambre de qué? Qué necesito destruir? De qué me quiero apropiar? Qué nutrientes me siguen haciendo falta que como y como y no sacio el hambre? Destruir algo para apropiarme de su esencia. Será comida lo que verdaderamente necesita mi  Ser? Qué tipo de nutrientes busca? Qué necesita destruir en el entorno? De qué necesita apropiarse? De qué quiere apoderarse? De una milanesa o de algo en el entorno? Poder apropiarse de algo del entorno que no sabe qué es y come y come hasta alcanzarlo, pero como sigue sin saber qué es, sólo sabe que necesita algo y lo busca siempre en los mismos lugares…. La heladera? Y sigue, y sigue abriendo la heladera que está fría pero es el lugar conocido. Y si abro la puerta? No, da miedo. Vuelvo al televisor y a la heladera. Conocidos. Seguros. Sí, seguro que no me satisfacen.
 Y sigo poniendo la misma mejilla al asunto, no cambio d…

Inmadurez emocional masculina: Los hombres están cada vez más histéricos

 “Los hombres están cada vez más histéricos”
No dejo de escuchar esta frase. Pacientes mujeres, amigas, conocidas, contactos del face… por donde quiera la escucho. Y la digo yo también de cosecha propia, qué negarlo? Dentro y fuera del contexto psicológico. Dicha desde el saber profano. Y qué significará???


Antes cuando éramos chicas, escuchar esta frase era de boca de los hombres y referida a las damitas que provocaban al chico y luego evitaban la intimidad. Se iban al mazo, decían ellos. Y… es un clásico de la adolescencia, o al menos lo era por allá, lejos y hace tiempo; ahora las adolescentes tienen otros modos, pero eso es motivo de otra reflexión, no de ésta.


Y qué definimos las mujeres al decir que los hombres están cada vez más histéricos? Eso mismo. Un masculino “Vengo y me voy”.” Toco y huyo.”  Pero no es que ahora se empeñen los varones en evitar la intimidad sexual como las adolescentes de antaño. Nooo, de esa intimidad no estamos hablando. Creo, analizo, pienso, siento que l…

Grafología: Carta suicida escrita con sangre

Cartas. Cartas y más cartas. Cuántas cartas habré analizado en mi vida? Cartas de amor, cartas de solicitud de empleo, cartas de amigos, cartas de perdón, cartas pidiendo reconciliación.

Y un par de cartas suicidas.
Debo admitir que nunca tuve una directamente en las manos. Me tocó analizarlas, pero en “laboratorio”, mientras estudiaba.
Venían en una bolsita que las preservaba. El cuerpo de la carta preservado en una bolsita. Prolongando ad eternum ese último pedido, desde el dolor, explicando un por qué que volviera más entendible el acto. Ese último acto.
Hoy quiero leer otro tipo de carta suicida.
Y es que hoy alguien se mató arrojándose a las vías de un tren. Alguien más. Uno más entre tantos.
Y el cuerpo que quedó encerrado en una bolsita no era el cuerpo de un escrito. Y la tinta con que fue escrito ese grito de dolor no era azul.
Siempre evaluamos al analizar un escrito, la circunstancia que estaba atravesando su autor, entre otras cosas, y a quién estaba dirigido.
Tomo a la realidad c…

La sagrada familia. Una visión sobre modelos televisivos de familia de la modernidad y de la postmodernidad

Al sujeto, en cada etapa histórica, lo construye su cultura. Cultura en la que, a la vez, el sujeto es actuante y co-creador. En un rulo de recurrencias, el sujeto coparticipa en la creación de la cultura, a la vez que es moldeado por ella.


Muy postmoderno. Muy entendible. También muy atendible que en la época del resurgimiento del sujeto que piensa, actúa, se pregunta y se permite cuestionar los modelos culturales de la modernidad, desde las ortodoxias surjan los conservadores, sujetos hegemónicos del discurso de la modernidad, tratando de preservar los valores que el sujeto de la postmodernidad se empeña en modificar o en arrasar directamente, porque ya ese paradigma no le alcanza: lo sofoca y le impide crecer.
Y si hay un sujeto que no está dispuesto a perder su poder (sujeto a mandatos, obvio), conservador a ultranza, tradicionalista, sujeto hegemónico del discurso del patriarcado judeo-cristiano, ese es el sujeto por antonomasia de la ultra derecha conservadora católica.
Cómo actú…