Llega el balance de fin de año... qué aprendí de mí este año?

Conocer los talentos ocultos... un verdadero regalo
Y nuevamente otro ciclo se va cerrando. Llegan las fiestas y parece que toda nuestra energía se centra en detalles externos... las compras navideñas, la organización de las cenas, la elección de las comidas que ofreceremos, el recuerdo de los que se fueron, en fin. Detalles que encubren lo que, para mí, subyace como verdadero valor, más allá del valor intrínseco de reunión familiar que la ocasión conlleva.

Pero siempre mi pregunta para estas fechas, frente a esta verdadera extraña que creo conocer a fondo y que nunca termino de descubrir, es: ¿qué aprendí de mí a través de releer mis conductas de este año? Qué sumó a lo que creía que soy lo aprendido al transitar las vicisitudes de este año, que no sabía?

Y aquí mi reflexión: creemos conocer a los que nos rodean, creemos entender las conductas ajenas, a partir de analizar sus motivaciones o mediante un montón de recursos: psicología, metafísica, grafología, técnicas proyectivas, etc. pero a pesar de todo, cuántas veces nos siguen sorprendiendo los demás, incluso aquellos cercanos a quienes creemos conocer absolutamente? Más aún, cuántas veces nos sorprendemos a nosotros mismos, y esta es la cuestión, al vernos hacer cosas que no creíamos poder hacer? Cuántos desafíos pudimos traspasar sin saber que contábamos con los recursos apropiados para ello?
Nuestro inconsciente no está lleno solamente de fantasmas oscuros, de negatividades: es también el reservorio de todo el potencial que nuestra propia inseguridad se empeña en negarnos a explorar. Creemos escuchar una vocecita que nos tironea a favor de hacer determinada cosa que nos gusta: pintar, escribir, cantar, expresarnos, movernos con felicidad, y enseguida otra parte un tanto sádica de nosotros mismos nos niega la posibilidad, nos dice que primero lo primero, que el deber, que las obligaciones, que no podemos, que no somos lo suficientemente buenos para ello... y acaso no es nuestro principal deber estar a gusto también con nosotros mismos? Descubrirnos? Explorarnos? Darnos nuevos permisos?
Cuántas cosas maravillosas hemos podido hacer, mirando retrospectivamente, que creíamos no poder hacer? Cuánta creatividad salió de nosotros inesperadamente cuando nos encontrábamos acorralados en una situación que creíamos con escasas salidas, que nos permitió resolverla y salir aireados con recursos que nos sorprendieron muchísimo? Y acaso no fue más fácil hacerlo en la práctica que como nos imaginábamos a nosotros mismos haciendo?

Quién nos conoce más? Nosotros mismos? Los que nos miran desde afuera?

A veces un observador externo puede ver en nosotros aptitudes y valores que ni nosotros mismos nos sentimos con la confianza de explorar. Aprendamos a darnos permisos, aprendamos a alentar a los que nos rodean cuando detectamos algún talento en ellos, a tener la confianza para desarrollarlo. Esa es la verdadera vocación que muestra su voz tímidamente. Escuchémosla en nosotros, y en los demás. Y yo creo que ese es un lindo regalo de Navidad. En Inglés la palabra para regalo es "gift", que también significa "don". Descubramos nuestros dones, que son regalos que recibimos al nacer, y démosles el lugar que se merecen: en nosotros y en los demás.

Aquí va un video de alguien que sentía ese llamado pero que no tenía la confianza en sí mismo suficiente como para desarrollarlo, hasta que se atrevió. Y podrán ver qué diamante oculto estaba guardando sólo para sí por timidez.


http://www.tu.tv/videos/paul-potts-ahora-subtitulado-en-espanol


Mi deseo para esta Navidad es que podamos analizar este año retrospectivamente y analizar cuántas cosas pudimos hacer sin saber de antemano que contábamos con el potencial para hacerlas. Y cuántas cosas podremos planear hacer en la dirección de desempolvar nuestros dones, nuestros talentos potenciales, para tratar de sentirnos cada vez más plenos, más vivos y más nosotros mismos. Por nosotros y por los demás.

Felices fiestas y feliz balance.



Claudia Gentile
Grafóloga Pública
Tel: 4672-4423 cel.: 153-343-3665

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